jueves, 10 de enero de 2008

Fascinación por el Sufrimiento


Recientemente, reflexionando sobre fijaciones humanas, me di cuenta de una cierta fascinación por el sufrimiento, no solamente en la sociedad o el mundo S/M, sino hablo de una apreciación personal.
Gusto no solamente del sufrimiento que inflijo, sino del que recibo por parte de lo demás (personas que intentan dañarme o circunstancias de por sí dañinas). Esta cierta fascinación por el sufrimiento no es únicamente cuestión sexual, sino personal. Es tal la realidad de la sentencia "vivir es sufrir", que he aprendido a no solamente soportar grandes sufrimientos, sino a provocarlos...
Provocar mi propio sufrimiento con la esperanza de aprender a superar el próximo obstáculo... Suena masoquista, suena a masoquismo epistemológico, aunque opino que todo viene a ser producto de la construcción que el sistema nos inculca.
Curioso, ¿es el sistema masoquista para funcionar? Nos inculcan ese "amor al sufrimiento" para darnos un cierto poder de supervivencia...
Curioso también, el dolor nos otorga poder para sobrevivir.
Volviendo al tema, esa fascinación por el sufrimiento se manifiesta por perpetuar en el Tiempo algo que será fuente de mucho sufrimiento... Y nunca había estado tan excitado...

Vuestro,

L.M.

martes, 8 de enero de 2008

Los Nobles también lloran...


Las Palabras, lo que más quiero y respeto, aquello de cuyo dominio de jactaba... El lenguaje formal que había heredado de la diosa Atenea se enrolló alrededor de mi cuello lentamente para apretarme con fuerza ante la desesperación por una pérdida inminente.
La supuesta nobleza que me caracterizaba perdió anoche su exquisitez, su divinidad.
Palabras erróneamente escogidas provocaron que cayera la máscara, su máscara... Se mostró tal cual es, y aunque desde siempre ese fue mi deseo, no supe medir el alcance de lo que decía, y lo que me mostró no fue agradable...
Yo siempre hablo entre líneas; él detesta los rodeos, quiere claridad.
Recuerdo una frase que no entendía hasta este momento: Vanidad y Felicidad no son compatibles... Y hablo de mí al decir que ahora hay poco sentido, ¿de qué me sirve una disciplina si no controlo mis poderes? ¿De qué me sirve tenerte si no te entiendo? ¿De qué sirve esto si no podemos hacerlo parte de nuestra vida?
Anoche perdí la cortesía y la nobleza al provocar oscuros sentimientos... Hice surgir su Furia, y su llegada no siempre es productiva. Adoro las Tragedias cuando solamente son producto de la imaginación, pues vivir una te aparta de los brazos de Morfeo.
"Las Disculpas son sólo palabras", dijiste... Solamente espero que me dejes subsanar el daño... Sabes quién eres y sabes lo que significas... No me obligues a fingir Tranquilidad en mi vida vainilla, cuando aún lucho porque esto sobreviva, por favor.

Tuyo,

L.M.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Una Confesión en Vísperas del 2008


Sin quererlo ni esperarlo, muchas dudas acuden en estas fiestas a mi cabeza: Esta incertidumbre me sobrecoge el corazón para caer en una especie de solipcismo del que solamente puedo escapar si así yo lo quiero. Pero este deseo de salir no termina por llegar.
Dudo, no de quién soy, si de lo que me hace ser quién soy. Si los motivos para reflexionar y sentir son los mismos, y éstos se derriban por falta de motivación exterior, ¿qué más puedo hacer yo, desde mi mismidad, para elevarme nuevamente al lugar dónde me encontraba?
Es ahora cuando comprendo que no existe nadie capaz de devolverme al lugar del que fui arrojado, ni siquiera la persona que lo provocó.
Todos estamos de acuerdo en que el cambio es bueno, pues implica evolución (a mejor se supone), pero ¿y si al evolucionar te das cuenta de que estabas mejor desde el terreno de la Ignorancia? Lo sé, lo sé, ignorar nunca es la solución... Pero Ignorar otorga Felicidad, aquella que el Conocimiento niega y deshecha.
A pocos días de comenzar el 2008, me doy cuenta de que estoy dónde comencé el año pasado: ante un curso con pocas expectativas intelectuales; ante pocas personas intelectualmente estimulantes; ante una perspectiva emocional más vacua que sublime...
Lloro sangre por todas las lágrimas contenidas durante este año, que se han ido escapando bajo míseras excusas superficiales que muestran una necesidad (y una carencia) cada vez mayor...
Hace poco escuché "virtuosismo del engaño", una habilidad que parece tan mía como ajena, pero cuando el engaño es, ante todo, parte de tu vida: ¿cómo distinguir cuando dices verdades y cuando mentiras? Es decir, ¿cuándo debe uno dejarse ver claramente? Y más complicado aún, ¿debe uno dejarse ver claramente? Antes habría respondido, claramente, que NO a ésta última pregunta; pero ahora las cosas han cambiado.
Dejando un beso de incertidumbre, cansado de mantener las apariencias...

L.M.