La vida es una deliciosa crueldad; una deuda contraída al nacer del que nadie se escapa en su pago final: la muerte. Venimos al mundo sin más nociones que las de los sentidos, y luego la Razón (dominadora entre dominadoras) nos acerca a la VERDAD mayúscula, con la que empieza este post.
Debemos acostumbrarnos a las crueldades que la Vida nos pone delante, como si de un dios severo se tratara; la Vida nos pone a prueba constantemente, haciéndonos evolucionar, ¡viéndonos obligados a ello!
Pero de las crueldades se aprenden maneras de ser cruel (y de no serlo también), y es este punto de inflexión cognoscitiva dónde se encuentra el gusto por la crueldad vital.
La misma Vida nos enseña a ser crueles (con nosotros mismos y con "lo otro"), a vivir aprendiendo para sobrevivir. La Vida nos enseña a sobrevivir. Pero, ¿cuántas maneras hay de sobrevivir? Posibilidades infinitas se plantean en este cuestión, pero cada uno se queda con la que más satisfacción le otorga.
¿Cuál es tu manera de sobrevivir? Es evidente cuál es la mía...
Un beso dónde más os apetezca,
L.M.
lunes, 14 de mayo de 2007
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2 comentarios:
Supervivencia mi Lord... dejando paso a los placeres, al bienestar, aceptando y siendo concientes de su precio... ummmmmm!! en crecimiento ;-)
Una búsqueda eterna en vida del equilibrio.
Mis besos de Dama al Angel sin alas
Me maravilla tu nueva persona, querida... Tú sobrevives, ¿cuál es tu manera favorita de hacerlo?
Tuyo, L.M.
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